Pues sí, todavía sigo viva, no me ha pasado nada en las manos por lo que no haya podido escribir, mi ordenador no ha reventado, nada de eso. Lo que ha pasado es que Toni ha estado aquí las últimas 2 semanas, y claro, ni blog ni glob ni na. Hace sólo unas horas que nos hemos despedido en el aeropuerto (snif). Ahora, por cierto, estoy escribiendo esto desde el autobús que me está llevando a Washington DC (tiene wi-fi!), porque resulta que voy a un congreso (viene Minuchin, la Linehan y un montón de peña brillante de esta) que... (redobles por favor)... ME PAGA LA CLÍNICA!!! Sí, increíble pero cierto, resulta que el único congreso que me pagan de toda la residencia me lo pagan los de aquí! Espectacular. En fin, pues eso, que estoy en el bus, llevo ya casi 3 horas, y se supone que en una hora y pico estamos en la capi (veremos). Estoy pasando por Maryland ahora (creo).
Bueno, pues estos días han dado muuucho de sí, así que voy a empezar poco a poco, según me vaya acordando, y en varias tandas, para no empachar después del ayuno bloguero. Así que, voy a empezar por el análisis funcional de ayer, que es lo que tengo más fresco en la memoria. Por la mañana fuimos a New Jersey, a un centro comercial de estos de outlet que te regalan las cosas, según dicen, y bueno, regaladas no, pero casi casi. Levi's a 30$, vaqueros y ropa Calvin Klein más barato que Zara, Guess, Kenneth Cole, Aldo, Abercrombie & Fitch, en fin, de todo. Lo más curioso es que desde Manhattan sale un autobús de línea que va exclusivamente a ese sitio y al Ikea! Viva el consumo y el despilfarro (que el euro está subiendo, y aquí soy rica, jajajaja!!). Hay gante que se va allí a comprar y se llevan una maleta pa poder cargar todas las adquisiciones (hasta ahí no llegamos nosotros). Y por la noche, Broadway. Por fin he visto un musical, fuimos a ver Chicago, al teatro Ambassador, y qué chulo! Me encantó. El teatro es relativamente pequeño, y actúan sin decorados, sólo con la iluminación y un mínimo de atrezzo. Se parece a la película, pero con un toque más cómico en algunos momentos, y claro, el baile y el canto mucho mejor. Superchulo, creo que iré a ver alguno más. Para dar un digno final a una noche tan memorable, lo mejor que se nos ocurrió fue cenar McDonald's (en nuetra defensa diré que estábamos muertos de hambre, llovía, y el McDonald's está en pleno Times Square, con grandes ventanales), y hala, para casa a hacer la maleta.
Y el martes por fin hicimos también la visita obligada al Empire State. Madrugamos para no pillar las legendarias colas (y no las pillamos, menos mal, en unos 15 minutos estábamos ya arriba), y bueno, las imágenes lo dicen todo. Todo menos el frío claro. Copón. Qué frío. Una cosa mala mala. Pero las vistas compensan, y si no, juzgad por vosotros mismos.
En fin, de momento lo voy a dejar aquí, que me queda poca batería, pero todavía os pongo algunas fotitos y prometo continuar pronto (y contar lo de Washington, claro!). Kissitos.
P.D: sorry, he intentado subir las fotos, pero no me deja, supongo que es demasiado edir al wi-fi de un autobús. Intentaré subirlas desde el hotel.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario