Este título viene porque ayer estuve en una fiesta en casa de unos puertorriqueños, majísimos por cierto. En realidad, el motivo "principal" de la fiesta en casa de ellos fue la retransmisión de un combate de boxeo (que tuvo lugar aquí en NY, en Madison Square) en el que peleaba un puertorriqueño. Imaginad pues un partido de fútbol Barça-Madrid, con todos los presentes aficionados al Madrid (o viceversa), y donde las hostias se dan sin disimular y sin intentar engañar al árbitro: cada galleta que soltaba el puertorriqueño iba acompañada de gritos, alaridos, comentarios sesudos y saltos (menos mal que había 6 tíos solamente, que si no se cae el edificio). El combate terminó en el 5º round, porque el otro pobre se tuvo que rendir, porque le estaban dando más palos que a un pulpo y tenía una cara ya que no lo hubiera reconocido ni su señora madre. En fin, victoria puertorriqueña y alcohol a mansalva (como ya os dije, el alcohol es carísmo, y yo creo que la única forma razonable de pillar un pedo es así, comprando y bebiendo en casa, que es lo que hicimos). Ya después de la violencia del boxeo, un poquito de salsa y de merengue, para bajar las 300.000 calorías de los "megasandwich" que hacen aquí en los Delis, los doritos y cheetos con queso, etc. Mu guay, la gente supersimpática, y es una gracia lo que les gusta todo lo español (brindan por la "madre patria": España), y sobre todo cuando imitan nuestro acento (que digo yo que acento será lo que tienen ellos, no? ;) ): empiezan a decir: o zi, tengo zed, zabez, y cosas por el estilo, identifican el español como hablar con "z, porque claro, para ellos todo es "s". Una risa. Luego pretenden que les bailes música española, y te ponen flamenco! Ah, y para terminar la fiesta con traca, cuando ya salíamos del apartamento, a mi colega no se le ocurrió otra cosa que subir un piso más arriba, porque pensó que debía haber alguna fiesta también, porque habíamos visto entrar a extraños personajes, y nada más llegar al rellano, de repente empieza a sonar una alarma del copón! Ni idea de qué era aquello, pero nos volvimos a meter en el piso y apagamos la luz de la entrada, en plan "vaya, qué raro, no sabemos nada de qué está pasando..." A los 5 minutos más o menos se apagó (o alguien la apagó, vaya usté a saber), esperamos un minutos de rigor más y ya nos marchamos. Final surrealista de la noche.
Total, que me lo pasé muy bien, y como además era en Queens, relativamente cerca de donde yo vivo, no tardé una hora en llegar a casa, para variar un poco (creo que ya dije que el metro funciona de maravilla, excepto los fines de semana, que es un desparrame totalmente).
No tengo fotos porque ni me acordé de hacer.
Qué más cosas... Ah sí, los del breakdance: os dejo un video de un grupo que hacían esto que vais a ver en el metro, impresionante. Sólo subo un video porque tarda una hora en cargarse, es un poco coñazo.
Y aparte de esto, pues trabajo (no os cuento así mucha cosa del curro, porque al final uno acaba poniéndose paranoide tb, me han hecho firmar un documento de confidencialidad y secreto profesional (algo rutinario aquí, junto con otros 250.000 papeles, todos para lo mismo: protegerte de demandas), así que ma da hasta yuyu contar cosas e historias de los pacientes, que son impresionantes por cierto (encima por internet, difusión a gran escala, bla bla bla), ya os contaré más en persona. Por lo demás, el ambiente en el centro muy guay, hay buen rollo, mi supervisora es muy maja también y la parte de formación está muy chula, sobre todo porque hay mucha "live consultation", o sea, consulta en directo, desde detrás del espejo.
En fin, pues os dejo el video y ya iré contando más cosillas (lo cierto es que me divierte esto del blog, además, cuando escribo lo que he hecho y lo que me ha pasado, como que lo revivo un poco y lo saboreo más). Ohh, hablando de saborear: sí que hay algo más que tengo que contar: el miércoles cenamos en un bar de tapas español, muy cerca del curro, llamado "La Xunta", con colores gallegos y gaitas colgadas. Qué bueno todo, tapitas de jamón, queso, pulpo, patatas bravas, chorizo, QUÉ DELICIA! Para beber sangría, y nos preguntaron qué tipo de sangría queríamos, y nosotros, cómo que que tipo? Sí, blanca o tinta. Blancaaa?? Pues sí, hacen sangría con vino blanco para los gringos. Qué cosas. En cuanto a la comida, realmente no era consciente de que la echaba de menos, hasta que empecé a leer la carta (boquerones, croquetas, chorizo a la plancha, seco, mejillones...). Bueno, os dejo y me voy a comer algo, que me estoy dando cuenta de que estoy muerta de hambre.
Besos y abrazos.
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