Pues sí, este finde promete: ayer fui a una fiesta por la noche en el Museo de Historia Natural (una, que está en lo más "in"). En serio, la fiesta era en el museo, en la parte de astronomía, imagino que no querían correr el riesgo de que los huesos de los dinosaurios hicieran de sujeta-cubatas. Así, lo que había era muchos paneles explicativos, cositas para que te peses y te decía tu peso en saturno, en la luna, etc; y un meteorito rodeado de cuerdas y con segurata (por los cubatas, insisto), no veas que impresión, bailar al lado de un tipo con uniforme y pinta de madero. Música muy house neoyorquino, al final torraba un poco y anhelabas aunque fuera un reggaetton, pero esto era compensado por los estilos de baile que se podían observar: señores, los turistas no bailan así porque estén borrachos, sino porque aquí se baila así (desde estilo teletubbi, agitando brazos y piernas sin ton ni son, pasando por estilo robot, hasta estilo hooligan con saltos y convulsiones intensas). Otra cosa curiosa es que la ciencia nunca duerme: tenías toda la sala, enorme, con música a tope, pero en la parte de arriba el planetario estaba en funcionamiento y hacían una proyección sobre el universo y su inmensidad (hasta donde se conoce) comentada por Tom Hanks (palabra). Chulísima, la verdad. Así, por los 20$ de entrada (un precio estándar de entrada a los sitios según parece) tenías entretenimiento doble: cultural-científico y esparcimiento. Además, creo que el dinero de la entrada se destinaba a mejoras del museo o algo así. En vista de la cantidad de peña que se juntó allí, yo creo que dará para un museo nuevo, en fin. El tema del alcohol, de nuevo, tercermundista: la entrada (comprada por internet) no da derecho a consumición, había catering (muy chic, nada de chaleco y pajarita granjil, traje negro con cuello tipo Star-Trek) pero solo daban cerveza (Budweiser, cómo no), vino y refrescos, pa toa la noche. Para conseguir esto había que hacer una cola (de las de Port Aventura de nuevo, con cuerdas y en zig-zag) para comprar un ticket (7$ la birra y 8 el vino) y luego ir con el ticket a una de las 2 barras que habían puesto. Vamos, que aquí es complicadísimo alcoholizarse, todo son pegas. Pero a pesar de eso, muy divertido (aunque algo corta, a la 1 ya terminaba).
En las fotos aparecemos en la entrada (que sí hay un par de dinosaurios), la sala vista desde las escaleras, vacía (a las 9 cuando empezaba) y petada, y unos planetas que había por allí.
Y ahora el apartado de personajes curiosos: solo descripción, queda un poco violento hacerles fotos o video. Tenemos, de momento, en el puesto nº 4, el típico joven asiático con mascarilla (visto en el metro, al parecer hay varios ejemplares), en el nº 3 un señor moreno con un peine de estos para pelo rizado (con 5 púas y mango redondeado) incrustado en el pelo a modo de peineta, en el nº 2 a un predicador del metro, a pleno pulmón: A QUIÉN QUERÉIS SERVIR, A DIOS O AL DIABLO??!!!; y finalmente, en el puesto nº 1, mi favorito (tacháaaan), un señor por la calle, de lo más normal, con gafas y encima de las gafas... unas gafas de buceo!!
Seguiremos informado, buenas noches (para vosotros, que yo aun tengo toda la tarde por delante, jajaja) y buena suerte!
pues sí... pero para personajes curiosos no hacía falta irse tan lejos:
ResponderEliminarhttp://www.elpais.com/vineta/?d_date=20090216&autor=Forges&anchor=elpporopivin&xref=20090216elpepivin_1&type=Tes&k=Forges
(grande forges)
Ciertamente, aquí hay un Partio Político que los trincan en colegueo con empresas como Orange Market ( foto incluida) y disen que la curpa es del cha cha chá. El mejò de Forges el lunes, Darwin ahì, mirando al lector, frente a un diminuto Ansar en una peana. Personajes curiosos, conozco de dos tipos, los que han trabajado en la granja y los que van a comer a la id., los primeros saben que están zumbaos e intentan solucionarlo, cambio de trabajo, arpobar oposiones, suicidio, etc... y los segundos ya están demasiado majaretas para reconocer que lo están.
ResponderEliminar